Hace una semana que los tengo. Desde el 30 de Diciembre. Siempre ha estado eclipsado entre tanta fiesta, el dia de mi cumple, y todo el mundo se olvidaba, y cuando alguien me felicitaba, todos los demás de la cuadrilla: “Aiba! Es verdad! Felicidades! Mañana en la Gaupasa de Nochevieja me invitas a una copa!”. Bueno, ahora he llegado al ecuador de mi vida, a ese punto en el que, según dicen, miras hacia atrás y ves las cosas que has hecho, las que no, la cima de la colina, que a partir de ahora todo es cuesta abajo y ya no soy joven, pero sí me siento joven, pero el cuerpo ya no es joven y etcétera etcétera.

Recuerdo una escena remota. Es una reunión familiar, es otra familia, la de una chica con la que salí. Aquello se acabó. Su hermano cumplía 40 años, era pintor, casi nadie le conocía. El marido de su hermana mayor también es pintor, tiene unos 60 años, es rico y famoso. Es como el patriarca de la familia, estamos en su gran casa. El pintor rico dice al pintor pobre: “¿Qué se siente al saber que ya no vas a triunfar como artista?”. Cabrón.
Gracias a mi posmodernidad puedo superar toda esta mierda (suena como una religión, y en cierta forma lo es, ¿qué os pensábais, que no poseía yo cierta espiritualidad?). Creo que eso de juventud, duración de la vida como una línea recta, como una cinta transportadora que te lleva irremediablemente y a un ritmo mecánico hasta un final… bueno, pues son ideas modernas, que vienen de la modernidad, vamos. Fuera, no me vendáis la moto. La modernidad es una tiranía, es una filosofía muy jerarquizante. La posmodernidad, en cambio, entronca, conecta con lo premoderno. Es más libertaria, más sanchopancesca. Antes -en la premodernidad viejuna- no había jóvenes, ni niños, ni… quiero decir, como grupo cerrado con una identidad tan diferenciada, tan nítida, con sus características… Hoy -modernidad, o como dicen algunos, supermodernidad- los jóvenes, los niños, los abuelos… somos segmentos de mercado. Grupos uniformizados. Todos los adolescentes con skate, para todas las chicas Tokyo Hotel. Hagamos un producto para niñas: Barby mariposa. Hagamos otro para maduros: Bonoteles.
Me estoy volviendo loco, lo sé, éste es el post más majara del blog, pero lo pongo, porque yo lo valgo. Como pongo el dibujo que me ha regalado aliciaahoraviveaqui, el regalo más bonito que recibido en la vida.
6 enero 2009, by admin. Posted in Personal compiuter | 5 Comments »